viernes 10 de febrero de 2012

Y de pronto ves esa lista de canciones en la última página de tu absurdo cuaderno. Esa misma lista que tenías pendiente de añadir en una lista para dos. Y te derrumbas. Te derrumbas pensando en todas esas cosas que dejaste por hacer pensando que algún día se harían solas, como por arte de magia. Pero te equivocabas. Ahora esas mismas canciones duelen tanto que no puedes escucharlas porque no solo son canciones. Son cientos de recuerdos que ves tambalearse en la fina cuerda que siempre ha unido tu boca con la mía. Tu cadera con la mía. Solo espero que la cuerda se mantenga firme uniendo las dos partes que en verdad son una.

sábado 31 de diciembre de 2011

Cuatro horas antes de que empiece el año he cambiado mis propósitos. No quiero irme a París con él, que eso está muy visto, quiero que vayamos a Dublín. A ver puertas de colores. O a lo mejor esperamos a que avance el año y nos vamos a Croacia. A bañarnos en la playa.
Voy a leer más. A quejarme mucho menos y a aprender. Aprender todo eso que me queda por aprender. Feliz 2012.

martes 4 de octubre de 2011

Yo lo que quiero es una casa en el campo. Con una chimenea, aunque las detesto; una alfombra gordita, aunque las detesto más todavía y con un armario lleno de jerseys de lana. De esos que son viejos, abrigan mucho y te quedan muy largos. Esos son los mejores. Yo lo que quiero es una casa en el campo. En la que poder raptarle los fines de semana. Donde bebamos sidra y desayunemos como reyes. Yo lo que quiero es una casa en el campo que esté lejos de todo pero no lo suficiente por si algún día me da la morriña y quiero volver pronto a casa.

jueves 18 de agosto de 2011

Mirarle a los ojos es saber que podría pilotar una avioneta desde Jamaica hasta Magadan. Sólo por sentirle respirar.
(Foto: http://www.flickr.com/photos/joncs250/)

domingo 26 de junio de 2011

Te voy a contar un secreto. A lo mejor, un día, un lunes o un miércoles, vas por tu barrio, paseando y ves a una pareja. Ella es guapa guapísima y él está al mismo nivel, pero es más simpático que ella. Se le ve en los ojos. Los dos caminan al lado, juntos, pero con cara larga larguísima, de enfado total.
Y tú, que lo ves desde fuera, pensarás "vaya, estos dos chicos ya no se quieren". Tonto de ti. Te equivocas, pequeño voyeur. Te equivocas. Mírales andar. Mírales andar y atrévete a decir que no son la pareja con más amor en las venas que has visto jamás. Pasean al compás. Cuando la pierna derecha de ella avanza un pasito, la pierna derecha de él, mágicamente, avanza igual. La misma distancia. ¿Ves, pequeño? el amor es eso. El amor es saber pasear al compás.

viernes 3 de junio de 2011

Tengo unas ganas locas de emborracharme contigo esta noche.

domingo 17 de abril de 2011

Somos la clara prueba de que los incendios sin control tienen finales felices. Te espero en casa, prepararé una ensalada de pasta y de postre... de postre un incendio.

miércoles 23 de marzo de 2011

Yo me quité el pantalón y lo dejé tirado en el centro de la habitación. Entonces fui a tu encuentro. Tú estabas en la cama, tumbado, esperando que la distancia que nos separaba se redujese. Más todavía. Te quité la camisa y me olvidé de ella. En ningún momento pensé dónde tenía que caer. Me olvidé. Te juro que me olvidé. Fue ella la que avanzó por toda la habitación hasta encontrarse con mi pantalón. De verdad que fue ella la que buscó mi pantalón, igual que yo te busqué a ti en la cama. Hasta encontrarnos los dos. Yo contigo y tu camisa con mi pantalón.

miércoles 23 de febrero de 2011

Siempre te lo he dicho. Tienes los ojos bonitos. Los lunes, los viernes, los días pares y también los impares. Pero hay un momento en que tus ojos se vuelven más grandes, más llenos de vida, de luz, de domingo. Cuando tu cuerpo y el mío forman un ángulo de 45º grados, cuando la distancia entre los dos no alcanzan a medirla ni los milímetros, entonces y sólo entonces tus ojos se vuelven (todavía) más bonitos.